PTI: iniciativas promueven sustentabilidad de la región Oeste del Paraná

Intensa y fundamental, la agricultura es una de las principales actividades de los seres humanos a lo largo de las civilizaciones. Con el pasar de los siglos, el sector evolucionó y busca, en la modernidad, nuevas maneras de cultivo que minimicen los impactos negativos causados al medio ambiente. En este escenario el Parque Tecnológico Itaipu (PTI) desarrolla sociedades para aplicación y perfeccionamiento de técnicas conservacionistas de plantío como el Sistema Plantío Directo (SPD), además del seguimiento del uso de agro tóxicos en la Cuenca del Paraná 3. 

 

Desde 2009, el PTI actúa en conjunto con la Itaipu Binacional y la Fundación Brasileña de Plantío Directo en la Paja (FEBRAPDP) en el desarrollo de una metodología participativa denominada Índice de Calidad Participativa del Sistema de Plantío Directo (IQP), con el objetivo de cualificar el SPD generando informes para orientar los productores para efectuar mejorías puntuales en 226 propiedades de 8 microcuencas de la Cuenca Hidrográfica del Paraná 3 (BP3).    

 

“Cuando bien aplicado, el método disminuye la intensidad del desagüe superficial que puede ocurrir en una determinada área. En suma, disminuye el aporte de sedimentos, nutrientes y contaminantes para los cursos hídricos de las cuencas de contribución y, consecuentemente, en el reservatorio de la Central de Itaipu”, destacó el ingeniero agrónomo Hudson Lissoni Leonardo, de la División de Apoyo Operacional de la Itaipu.

 

De acuerdo con el analista ambiental del Parque Tecnológico Itaipu, Cássio Wandscheer, la idea es ampliar la metodología para otras regiones. “Ya estamos prospectando la expansión del IQP para los 54 municipios de la región Oeste del Paraná, además del Norte Paranaense y Campos Gerais. También tiene la intensión de adaptarlo para aplicación en el Rio Grande do Sul, São Paulo, Mato Grosso do Sul e Goiás”.

 

Otra vertiente importante de la agricultura está relacionada al uso de agro tóxicos, cuya aplicación puede causar acumulación de residuos químicos nocivos en el agua, en el suelo y en el aire. Buscando analizar las concentraciones de dos tipos de agro tóxicos más utilizados en la Cuenca Hidrográfica del Paraná 3 – el glifosato y la atrazina – la Itaipu Binacional, la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (Unila) y el PTI se juntaron en el desarrollo del proyecto “Micro contaminantes en aguas superficiales de la BP3”.

 

La profesora de la Unila, Marcela Boroski, explicó sobre el desarrollo de las investigaciones. “En un primer momento fue necesario desarrollar una metodología para determinación de esos dos herbicidas. Necesitamos de una metodología de laboratorio que sea bastante sensible y de pre concentración, pues el principio activo de estas substancias (analitos) está presente en bajas concentraciones. Pasada la fase de desarrollo de la metodología, fueron establecidos dos parámetros: límite de detección – que es la cantidad máxima de analito que el método consigue detectar, mientras el límite de calificación está relacionado a la cantidad de método que necesita para calificar el analito”.

A partir d los estudios desarrollados por el proyecto fue posible mapear las concentraciones de glifosato y la atrazina en la BP3 que posibilitaron conocer el “comportamiento” de esos dos micro contaminantes, especialmente en el suelo. 

 

De acuerdo con la bióloga Simone Frederigi Benassi, de la División de Reservatorio de la Itaipu, los resultados fueron inesperados. “Las bajas concentraciones de glifosato en el suelo sorprendieron. Cuando seleccionamos las microcuencas que iríamos actuar, elegimos las que tenían más de 80% de uso y ocupación agrícola de soya y de maíz, donde tiene mayor aplicación de esos insumos”.  

 

Las investigaciones tendrán una segunda fase a partir de una nueva metodología que será desarrollada en 24 microcuencas, siendo 12 paraguayas. También será realizado un estudio de biodiversidad de esos micro contaminantes.  

 

Energías renovables: fuentes limpias para un desarrollo sostenible

 

 

Entre las iniciativas en favor de las energías renovables esta la elaboración del Atlas de Energía Solar del Estado del Paraná. El documento – desarrollado por medio del Centro Internacional de Hidroinformática (CIH) en sociedad de la Itaipu Binacional, la Universidad Federal Tecnológica del Paraná (UTFPR) y el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) – resultó en un sistema online que permite que cualquier ciudadano paranaense pueda saber, con precisión y gratuitamente, la energía solar disponible en cada uno de los 399 municipios paranaenses, incluso de acuerdo con la época del año.   

 

“Esas informaciones pueden servir como base para elaboración de políticas públicas. Uno de los objetivos del proyecto es la ampliación del uso de la fuente de energía renovable en el Paraná, por medio, principalmente, de sistemas fotovoltaicos conectados a la red, una vez que tanto el grande como el pequeño inversor tiene una base de información confiable para hacer sus simulaciones de los cuantitativos de energía”, explica Alisson Rodrigues Silva, ingeniero ambiental del PTI.

 

En poco tiempo, el CIH también irá realizar el lanzamiento de un levantamiento del potencial eólico del Oeste del Paraná. Los estudios preliminares apuntan que municipios como Nova Laranjeiras, São Pedro do Iguaçu, Marechal Cândido Rondon, Guaraniaçu y Toledo, además de la propia región del reservatorio de Itaipu, presentan vientos con velocidad entre 4,3 y 5 metros por segundo (m/s) a una distancia de 15 metros, o sea, favorables a la micro generación utilizando turbinas eólicas para la generación de energía eólica. 

 

Todavía pensando en el Oeste Paranaense, una región tradicional por el agro negocio y cultivo de aves y bovinos, otra fuente en la cual el PTI concentra sus acciones es el biogás, que resulta del tratamiento de la biomasa residual de las actividades agropecuarias. Las actividades son coordenadas por el CIBiogás (Centro Internacional de Energías Renovables–Biogás), institución científica, tecnológica y de innovación que está instalada en el Parque. Su estructura cuenta con un laboratorio de biogás y once (11) unidades de producción de biogás en el Brasil.   

 

El hidrogeno también tiene su espacio garantido en las líneas de investigación del PTI por medio del Núcleo de Investigación en Hidrogeno (NuPHI), resultado de un convenio firmado entre el Parque, la Itaipu Binacional y la Eletrobras. El Núcleo cuenta con un laboratorio, que es equipado para la realización de investigaciones en algunos aspectos del hidrogeno y compartir con profesores y alumnos, especialmente de las universidades instaladas en el PTI: Universidad de la Integración Latinoamericana (Unila) y Universidad Estadual del Oeste del Paraná (Unioeste).

 

Oiga la materia en la Web Rádio Água.